Abyssum Todo en Tinieblas

Todo en Tinieblas es el demo de 2015 de Abyssum que nos trae el refinamiento final de una obra cuyas ideas y partes fundamentales habían sido ya construidas para mediados de los años noventa; le vemos entre las piezas en vivo publicadas en el año 2008 bajo el título The Prophecy Is My Name, I’ll Be Here Eternally, en donde la pieza que figura este demo lleva el nombre ‘I am He’; de la transformación de “Yo soy Él” a “Todo en Tinieblas”, mucho se puede meditar y estudiar. La nueva versión de esta pieza se ve envuelta por arreglos de sintetizadores que le suman mucho y le traen más cerca de la cobijante aura cósmica que caracteriza a Abyssum.

No solamente tiene una introducción de tres minutos en una pista separada, lo cual nos permite prepararnos mejor, pero también un outro de otros tres minutos que crece y extiende la nota y sensación en la que queda la música una vez callan guitarras y batería. La estructura del cuerpo principal de la pieza ha cambiado asimismo, con variaciones hechas a partes que anteriormente eran idénticas entre ellas, además de elaboraciones en los teclados antes inexistentes, y una considerable introducción de conexiones y sutilezas en la percusión donde antes figuraban más que todo patrones uniformes rudimentarios del underground metal en contexto black metal.

La nueva producción es bienvenida, así como la claridad de los instrumentos, pues Abyssum mantiene en mente la necesidad de que se preserve un aura de obscuridad y agresión que un sonido demasiado sintético suavizaría, restándole de manera irreparable al todo; confiamos en que ésta sea una muestra de algo todavía mejor para un próximo álbum completo de Abyssum para el cual algunos habrán esperado casi una década.

Lo cual nos trae a la mención de ciertos puntos importantes respecto a la forma en que Abyssum opera, con la visión sobre la Eternidad, con una visión como Arte de Inmortalidad; este es un arte viviente, las piezas nunca se petrifican, y cada uno de las grabaciones es una de sus develamientos o manifestaciones a lo largo de una evolución perpetua. Si bien se han hecho álbumes como Thy CallPoizon of god, las piezas dentro de ellas han seguido tomando formas varias y únicas a lo largo de los años, siendo su maestro un experimentador de las fuerzas ocultas que dentro de ellas se mueven y las animan.

Abyssum nos da un ejemplo de música creada por un ser para él mismo, de primera mano, pero también con una visión de ella como algo que puede seguir mejorando de manera que se afine y aplique de manera más detallada y natural al cosmos mismo, o a nuestra percepción de éste, como intermediarios que somos entre lo natural y lo que conscientemente creamos con propósitos humanos. Todo lo que pudo haber sido la música clásica en su expresión más trascendental, y lo que pudo haber sido el black metal en un refinamiento holístico más enfocado, es adonde apunta la trayectoria del magistral Abyssum; si bien una sola vida puede alcanzar la inmortalidad para sí misma, el trabajo de Arte Inmortal está en manos de quienes lo puedan tomar y seguir a través de una cadena de vidas que la puedan llevar más allá a medida se descubren y desarrollan a ellas mismas.

C.R.U.E.L. Cantus

C.R.U.E.L. nos muestra una percepción de la realidad más demente que cósmica, abrazando fuerzas del subconsciente en lo que parece una acción de suscitar y evocar fuerzas subconscientes —esa parte de nosotros sujeta a demonios a los cuales el humano común sirve de inconsciente esclavo y perpetuo alimento. En Cantus especialmente, y mas aún que en las obras anteriores, se sienten enfocar los instrumentos a el mantenimiento de una tensión particular, con cadencias enfáticas de fuerte inclinación percusiva, dándole así un tono más fácilmente asimilable desde Abajo. Lo que vemos como el cuerpo principal de la presente obra es, tal vez, menos de dos tercios del total, y el resto consiste en sutiles sonidos, susurros y breves teclados espasmódicos de los cuales surge el metal como forma concreta.

La búsqueda y descubrimiento de este proyecto todavía se estaba concretando para cuando se dejo venir el presente demo, el cual muestra un C.R.U.E.L. de una voz  propia más clara que antes, si bien no del todo destacada todavía; para ver a un C.R.U.E.L. del todo desarrollado tendremos que esperar posiblemente para el siguiente álbum entero, el cual seguramente reunirá las lecciones aprendidas durante la última década y finalmente refinadas hasta el preludio suave y restringido que es Cantus.

Como mucha de la música por individuos de esta talla, el oyente ha de aproximarse a la recepción del arte con detenimiento y respeto, por directo y sencillo que parezca de primera mano el material; en el caso de la presente obra, ese lugar es uno que sea adecuado para rituales herméticos y obscuros, lugares que faciliten la introspección, y que permita por medio de un enfrentamiento y encarnación de pasiones suprimidas una unión en máxima expresión con ellas. Para esto podría ser utilizada esta música, para quien tenga la valentía de mirar directamente y hacia adentro como corresponde; cada quien lo hace a su propio riesgo, y el humano corriente, por supersticioso o con ínfulas de superioridad moderna, puede ser excusado, y reírse y pasar de largo le sienta mejor.

En Cantus, además, se nos otorga una banda de sonido que, percibida y seguida como si fuese la pauta de un ritual, promete abrir cuartos abandonados y pasadizos olvidados a los lados mas recónditos de nuestra mente y la inmediata realidad velada. El canto, en su uso tradicional y religioso, tiene como objeto primeramente alterar el estado interno del practicante; yendo más allá, sin embargo, y en una vena quizás un poco más esotérica, también la de alterar la composición de los alrededores por medio de este cambio en el practicante en calidad de portal entre lo visible y lo invisible, lo evidente y lo oculto.

Monarch Exile

This is an underground, self-released EP/demo that outwardly evokes traits of Infester and the likes of Cianide, thus utilizing a cross between doom metal, death metal and progressive rock. The latter is the greater influence in the structural approach of the album, but the spirit is permeated by the esotericism and medieval-macabre surrealism of classic death metal. The release’s aura resembles these medieval dark mystic paintings in that it would appear as if the music attempts to trespass beyond the rationalizing agency and into the darkness of the unconscious. That said, there is no proper abandonment of the a logic of structure or coherence of expression.

Such a feeling of alienation transports the listener into an opaque world of grim fantasy that seems always submerged in a dream-like brume. It is recordings such as this one which represent a true underground spirit, not in that it is not associated with a label (for that is meaningless nowadays), but in that its free, wild and personal recordings seem to speak from and to the author himself. The work, in other words, is cryptic and hermetic in the full sense of the word —hermetic in that the meanings and the symbols perused here are shown in an outward, opaque presentation to the listener but are disclosed to the author alone.

Monarch’s Exile, however, only presents a brief picture that does not seem to finish unfolding itself and disappears out of sight when one barely steps into it. Half of the content seems introductory or would give one the impression of being a preparation to the actual material. The last two tracks, furthermore, seem slightly out of touch with the main piece of the work, and they seem to constitute more of an afterthought than a meaningful addition to the present work.

We can only hope that the artists behind Monarch will move forth and present a development of these ideas so reminiscent of the mystic expression that Hieronymus Bosch transmitted through painting. There is great potential in the seed ideas that are only barely articulated in Exile, and where one sees limitation and incompleteness, one may also sense dormant forces awaiting the kiss of life.