Prognosis de un Elitismo Personal — Parte II: Más Allá del Gusto Personal


§ Más Allá del Gusto Personal


 En su libro más personal, Nietzsche toca el tema del gusto personal, tanto para las artes como para cualquier otra cosa. Dice, en la octava sección del segundo capítulo de Ecce homo, que lo que este “gusto” realmente es, es un instinto de autodefensa. Procede después el ilustre filósofo a detallar como utilizar las energías propias de manera eficiente, a través de un buen gusto, para no diluirse a uno mismo. Aquí interrumpimos la idea de esta autodefensa y llevamos la conversación a otro plano: si además de proteger quienes somos y lo que es cercano a nuestras convicciones, osamos, a través de nuestra exposición selectiva, abrir puertas y ahondar nuestro ser, ¿cómo habría de ser nuestro proceder?

 Si en lugar de una constante indulgencia de caprichos, utilizáramos nuestras capacidades de atención selectiva y discernimiento para encontrar una dirección, el gusto personal dejaría de ser mera autodefensa y se tornaría en herramienta de nuestra evolución consciente, por así llamarle. Dicho discernimiento no abandona ni deja de lado, sin embargo, la intuición; más bien se entabla una conversación entre las distintas facultades de la mente, y se vuelve la intuición en un puente entre lo consciente y lo inconsciente, pero ya no como la brújula que nos guiaba ciegos en pos de emociones dictadas por el inframundo personal.

Las implicaciones son claras: el tiempo que le damos a cada cosa, y la energía que substrae la interacción en esa actividad, se evalúa en base a como se alinea con un enriquecimiento de lo que algunos llamarían nuestra alma; de manera más precisa, representa un paso hacia adelante y en una dirección en particular fuera de la ilusión. Para hacer esto es también necesario saber que es lo que se quiere ser o, inclusive, que es lo que no se quiere ser. La excelencia fuera de la ilusión social, por ejemplo, no tiene cabida para cualquier cosa que represente la mediocridad espiritual de todo lo que yace dentro de ella, ya sean libros de ficción barata, o música de carácter banal (en cuanto a su pura expresión musical, que se expresa sin necesidad de letras o explicaciones).

Es necesaria la honestidad para consigo mismo, de manera que la fuerza del ego se contrarresta y se desafianzan los fetiches, especialmente cuando éstos se resguardan bajo el manto del gusto personal. Asimismo hace falta el querer progresar, lo cual implica no solamente el reconocimiento de la condición precaria, si no también la fuerza, el deseo y la voluntad para moverse. Mediante esta dinámica también ha de perder el individuo el miedo a dejar de ser quien uno cree que es —el dejar ir del ego, llamado así popularmente, y volverse el que busca, y transformarse en todo lo que se puede ser.

En el sentido aquí planteado, ir más allá del gusto personal no quiere decir volverse más abierto o más tolerante en ningún sentido, si no el dejar atrás la auto indulgencia ciega por una indulgencia del camino solitario aparte de los demás y de ninguna manera para o por ellos; el dejar de ser dominado por el inconsciente y las fuerzas de las grandes corrientes psicológicas a las cuales están sujetas las masas, para convertirse en su propio amo, su propia ancla, su propia luz, así como su propia obscuridad —y lo que allá más allá de esas divisiones en el más sencillo pero difícil encuentro con la propia esencia.

Prognosis de un Elitismo Personal – Parte I: Arte y Vida


§ Estética y Esencia


El arte, comprendido de manera acertada y cercana a su naturaleza verdadera, está frecuentemente vinculado a la vida humana como experiencia total —como una expresión de su esencia, y en la música en particular es el efecto total lo que cuenta, reflejando y comunicándose con el todo del oyente. Es por esto que la música puede ser una fuente rica para el análisis de la mente de un individuo, ya sea la del compositor de la misma como del individuo que elige una música sobre otra. Por sus características y efecto sobre el humano, la música también ha tenido una cercanía curiosa con la religión desde que tenemos memoria y según encontramos en la evidencia antropológica.

Dice Gwendolyn Taunton acerca de la evolución y cambio en el concepto Nietzscheano de lo Apolíneo y lo Dionisíaco:

To be complete and to derive ultimate mastery from the creative process, one must harness both the impulses represented by Apollo and Dionysus —the instinctual urge and the creative power of Dionysus, coupled with the skill and intellectualism of Apollo’s craftsmanship —in sum, both natural creative power from the will and the skills learned within a social grouping. This definition will hold true for all creative ventures and is not restricted to the artistic process; ‘will’ and ‘skill’ to act in harmony and concord.1

Es por eso que, si bien sería negligente juzgar la totalidad de un individuo a partir de una de sus obras, si podemos juzgar la totalidad de la obra por lo que ella presente por sí sola; lo que se puede entender y vislumbrar a partir de ella en el juego total y en su balance de lo Apolíneo y lo Dionisíaco. Dado que también existe una limitación en esto en la capacidad de la audiencia, hay que entrenar ambos y luego, en un juego de distanciamiento y acercamiento, objetividad y subjetividad, lograr una unión de opuestos en comprensión detallada y en experiencia familiarizada.

Así es que, mientras la infatuación (dígase, el amor y gusto ciego) y permisividad del capricho propio rijan, el componente de lo Apolíneo que rige la traducción de la esencia a la estética se hallará siempre sujeto a un auto engaño que favorecerá sentimientos y apegos antes que la realidad —lo que sencillamente es, más allá de nuestras percepciones cambiantes. Dado que lo primero funge como traductor entre dimensiones, si éste es distorcionado, la esencia detrás, el inmortal Dionisíaco también estará, por ley de correspondencia, sujeto a esto y de manera doble, por la indirección natural que la realidad ella misma nos presenta.

Dado, asimismo, que solamente podemos evaluar y percibir mediante las habilidades y conocimiento que poseemos en el presente, ésta es una lucha, una deleitable evolución personal que no debería tener fin, al menos no en nuestras vidas mortales. A medida que se afina y se comprende más acerca del arte de la traducción de esencia a estética, o sea, de lo Apolíneo como el medio hacia lo Dionisíaco, también se vuelve más fácil y práctico evaluar nuevas instancias del arte.


§ Evaluaciones acerca del black metal


Al haber profundizado en la estética del black metal, no hacen falta doce años de familiaridad con una obra en particular para interpretar las implicaciones aurales de la música, las cuales tienen vida propia y revelan más de lo que pueda excusar o dar por sentado el compositor o autor mismo. Es más, la evaluación podría ser llevada a cabo de manera penetrante en cuestión de días, si no es que momentos; todo se resume en la habilidad y discernimiento de quien se abre, escucha y juzga; ambos la habilidad y el discernimiento se basan sobre la experiencia, intensión y capacidad nata.

Creo que es por esto mismo que debemos darle más importancia a la música que a las letras u otras formas de recubrirse de símbolos; confirmada la música, la letra puede venir a dar una multitud de detalles explícitos que terminan y complementan a la música. Pues, en la música, uno encuentra comportamientos y pistas inconscientes, acaso filtradas a través de y no nacidas del artista mismo, y revelaciones del verdadero nivel al cual es comunicado el arte —diciéndonos todo lo que necesitamos saber acerca de la maestría, o la falta de esta, en el artista.

El artista como Adepto podría catalogarse de quien realmente pueda traer ambas juntas, de manera que no solamente su música por sí sola revela la profundidad de la esencia por medio de su estética, si no que él está en completa comprensión y consciencia de ésta relación: consciente de la canalización y su transformación. Esto requiere habilidad técnica, conocimiento del arte de la estética —o sea, de la composición como artesanía— así como de experiencia con las percepciones puras que producen los patrones; en fin, estar familiarizado y haber dominado las avenidas entre expresión y significado transcendentales.

El black metal, en sus tendencias explícitamente metafísicas y espirituales, es un campo de investigación particularmente rico para los intereses de nuestra presente discusión. Podemos, por un lado, tomar bandas que conscientemente y verbalmente se dan muchos aires de profundidad, pero cuya música no presenta una estética que dé a conocer la esencia que dicen canalizar. Por otro lado, podemos encontrar proyectos, en mucho menor número, los cuales no hacen ninguna clase de, o muy pocas, aclaraciones respecto a su música, pero cuya estética en sí revela el carácter realmente profundo y oscuro de alguna esencia desconocida.

Por lo general, los primeros son anti-tradicionales, y en su deconstrucción consciente presentan payasadas auditivas, y los segundos más bien presentan una elaboración muy personalizada de la tradición2. Consiguientemente, vemos en los primeros mucha pretensión3 dentro de la música misma, y en la segunda un método directo cuya elaboración habla por sí sola.

En la música de S.V.E.S.T., lo incógnito se encontraba en su capacidad de llevar al oyente a situaciones complejas y confusas mediante medios casi rudimentarios, y que, una vez analizados, se mostraban en total control y coherencia de sí mismos. El énfasis aquí se encontraba sobre el efecto total que tendrían relaciones dinámicas y vivas entre distintos aspectos musicales —una música de estética holística, no meramente acuñada en explicaciones intelectuales sin contraparte estético en la estructura musical, y por ende mejor equipada para transmitir la esencia de lo que es: como un puente de corrientes y energías no atadas a nuestro universo causal.


§ El ser una luz hacia uno mismo


Importante es saber qué y como tomar las opiniones de aquellos a quienes respetamos y admiramos, pues, a menos que los adoremos como seres supremos y de poderes incuestionables, ellos también son seres finitos, no solamente con distintas capacidades de discernimiento pero también con su propia opinión que no cambia la realidad de las cosas. Para complicar aún más las percepciones de algunos, resulta que algunas de las bandas mencionadas anteriormente, específicamente Deathspell Omega y S.V.E.S.T., han colaborado en al menos una publicación de sus obras, lo cual casi siempre es una señal de mutuo respeto, aunque a veces es conveniencia y estrategia, si no es que apoyo de un superior a un inferior.

Hay que señalar primeramente que el respeto por alguien no es equivalente a ovación por cada una de sus obras; además de que un artista superior está en todo su derecho y libertad de explorar y encontrar cierto valor, cualquiera que este sea, en el trabajo de mentes menos capaces y otorgarles respeto por esto —el genio detrás de las meditaciones de Burzum, por ejemplo, tomaba como una influencia principal la música de la banda alemana de speed metal sólido mas poco impresionante de Destruction.

Esto abre aún más incógnitas, pues el sentido común nos diría que los mejores artistas seguramente han de saber que es lo mejor, y han de alimentarse de lo mejor. Lo más probable, sin embargo, es que el artista superior puede filtrar y adaptar, de manera mas eficiente y penetrante, elementos e impresiones que encuentra aun en lo inferior, de manera que los utiliza para sus propios fines y hacia resultados de mucho mayor alcance y calidad. Además de que el discernimiento enteramente consciente y el talento creativo son dos campos distintos, si bien están conectados y se entrelazan.

Lo que podemos aprender al respecto, es que cada uno de nosotros ha de tomar, primeramente, de donde nuestra tendencia natural, en cuanto a carácter espiritual y metafísico nos guíe, y en segundo lugar, hasta y como nuestras limitaciones de aprendizaje y natas nos lo permitan; siendo lo primero una brújula que constantemente se ha de redescubrir, y lo segundo una señal de lo que debemos mejorar para poder avanzar. Mientras todo esto se tome más allá del ego, y se utilize de manera constructiva y dinámica, siempre será un medio y una herramienta para la evolución personal.


1 Gwendolyn Taunton, Primordial Traditions, Vol. I, ‘THE BLACK SUN, Dionysus in the Philosophy of Friedrich Nietzsche & Greek Myth’.
2 Podríamos clasificar a Watain y Deathspell Omega en el primero de estos grupos, y a S.V.E.S.T. y Katharsis en el segundo. Cabe decir, además y como aclaración, que el autor de este artículo no favorece en predilección personal a Katharsis.
2 Se recuerda al lector, que contrario a la comprensión y uso burdo de las masas del metal que usan la palabra ‘pretensión’ para definir cualquier cosa que sea demasiado elaborada para ellos, aquí se le usa en su definición original: algo que pretende ser más de lo que realmente es, el proyectarse como algo superior a lo que se es.

Selecciones de Fin de Año MMXVI

"Volvimos con afán a nuestras lecturas, y repasamos, una vez más, las historias y leyendas de La Antigua, que tan vagamente arrullaron nuestra infancia. Amábamos intensamente aquella ciudad como a una madre misteriosa que nos alimentara de fábulas y de fantasías; imaginándonos que ella transmitió a nuestras almas ese cálido anhelo de lo ignoto y esa irresistible pasión por el pasado que nos embriagaban de ilusión y de dolor. Por ella, sin duda, por haber nacido en su seno fecundo en quimeras, éramos tan vibrantes, tan sensitivos y tan torturados por el implacable torcedor del pensamiento. Por ella nos amábamos con un amor tan intenso y tan dulce, sobre el que sentíamos pasar un soplo trágico, aún en nuestras horas más puras y deliciosas. La amábamos quizá con más dolor que placer, comprendiendo que todo lo que en nosotros se agitaba de extraordinario y de triste, lo debíamos— fuera de nuestro singular organismo, en que se marcara, tal vez, algún maléfico sello ancestral— a su ambiente propicio a las abstractas soñaciones, a su antaño que nos saturó de su fúnebre poesía y a la melancólica belleza de su paisaje, que semeja una florida necrópolis, digna de acoger para siempre en su recinto a las mujeres más espirituales y a los soñadores más ilustres." --Froylán Turcios

“Volvimos con afán a nuestras lecturas, y repasamos, una vez más, las historias y leyendas de La Antigua, que tan vagamente arrullaron nuestra infancia. Amábamos intensamente aquella ciudad como a una madre misteriosa que nos alimentara de fábulas y de fantasías; imaginándonos que ella transmitió a nuestras almas ese cálido anhelo de lo ignoto y esa irresistible pasión por el pasado que nos embriagaban de ilusión y de dolor. Por ella, sin duda, por haber nacido en su seno fecundo en quimeras, éramos tan vibrantes, tan sensitivos y tan torturados por el implacable torcedor del pensamiento. Por ella nos amábamos con un amor tan intenso y tan dulce, sobre el que sentíamos pasar un soplo trágico, aún en nuestras horas más puras y deliciosas. La amábamos quizá con más dolor que placer, comprendiendo que todo lo que en nosotros se agitaba de extraordinario y de triste, lo debíamos— fuera de nuestro singular organismo, en que se marcara, tal vez, algún maléfico sello ancestral— a su ambiente propicio a las abstractas soñaciones, a su antaño que nos saturó de su fúnebre poesía y a la melancólica belleza de su paisaje, que semeja una florida necrópolis, digna de acoger para siempre en su recinto a las mujeres más espirituales y a los soñadores más ilustres.”
–Froylán Turcios


§ Algunas palabras


Se ha decidido aquí seguir el espíritu que se adjudica esta empresa de arte y su curación: sub specie aeternitatis. No pondremos aquí ningún trabajo que no creamos digno de ser recordado para la posteridad como un trabajo total, no solamente satisfactorio sino como una obra sin reproches, total, holística, coherente y contenida dentro de sí misma.

En esto sigo mi propio sentido, el cual es falible, además de que estoy seguro de no poder estar al tanto de todas las publicaciones del mundo. Hay tanto ruido y estorbo que es muy difícil tener el tiempo para encontrar lo que realmente vale. De cierta manera, los álbumes que resaltaré son meramente el reflejo de mi gusto y criterio en este momento. Le dejo la labor más dura y objetiva de seleccionar el “mejor metal del año” en distintos grados a individuos que tradicionalmente lo hacen muy bien. Me tomo la libertad también de incluir algunos álbumes que no se publicaron en este mismo año pero que descubrí o redescubrí en los últimos meses, tomando inspiración del método de otros.

Dicho esto, cabe mencionar que aunque la música usualmente muestra su valía real después de muchos años, es posible, con algo de experiencia, juicio e intuición, discernir a que le falta una chispa de talento o inspiración original a nivel musical de primeras a primeras, y a lo que podemos dejar en un tal vez. Contra esto habrá mucha vociferación impertinente e ignorante “igualitaria”, pero eso tiene poca importancia.

Para cerrar, es pertinente aclarar que si bien aquí nos concentramos sobre música metal de un tipo y orientación bastante específico, este no es un sitio acerca de metal per se, pero si sobre metal y otras clases de formatos como canales y medios hacia ciertos sitios y estados mentales. Queda como tarea de cada lector y oyente descubrir cual es la dirección y espíritu mencionados.


§ Fantasmas del pasado


obscureages1

Abyssum — Obscure Ages

 Esta es una serie de demos grabados en un ambiente crudo los cuales fueron luego editados, agregándoseles capas de sintetizadores y efectos. Las grabaciones originales se hicieron entre los años de 1996 y 1998. Su compositor las guardó todos estos años hasta que llegó el momento, hace unos meses, en el cual le pareció propicio sacarlos a la luz.  Se imprimieron copias limitadas y se han distribuido localmente adentro de Guatemala nada más, aunque habemos algunos que tenemos los dedos cruzados por tener la oportunidad de tener una copia en nuestras manos.

El autor tiene la fortuna de estar, todavía, en las buenas gracias del artista detrás de este proyecto tan enigmático como obscuramente cautivador. Dicha situación ha hecho posible que se pueda escribir aquí un comentario corto después de haber experimentado la que es posiblemente la obra más obscura de Abyssum hasta la fecha. Cada una de las grabaciones de Abyssum son evoluciones de temas cuyos esqueletos e ideas principales fueron compuestas a mediados de los años noventa. Sin embargo, en las Edades Obscuras hay mucho material que no se escucha ni en grabaciones anteriores ni posteriores.

En general, hay algo tenebrosamente fino acerca de la música de Abyssum, pero entre la locura minimalista de los arreglos y los efectos muy bien planeados se suscita aquí una atmósfera incomparablemente terrorífica que ha hecho correr escalofríos por mi espina cuando capturo sus momentos y detalles con atención y en el estado mental correcto. Mientras que en Thy Call lo que encontramos es un adentramiento en la imagen astral de los bosques y montañas, y en Poizon of god algo como una emanación e influjo de los ritmos celestiales a través del vacío infinito, en las Edades Obscuras la palabra que más se asoma en mi mente es específicamente BRUJERÍA. Suave, sutil, aterradora, desgarradora, fatal y sensual brujería. La brujería como el poder humano en comunión con el subsuelo, el agua, la sangre y la luna.


Graveland — Carpathian Wolves – Rehearsal 1993

 Podría parecer excesivo el traer un demo de Graveland a colación en el año 2016 si las publicaciones oficiales de la banda en aquellos años, incluyendo el Carpathian Wolves original de 1994, ya eran poseedoras de ese famoso necro-sonido en las dosis perfectas, que permitía que se escucharan los instrumentos claramente mientras atacaba al oyente como lobo que escupe un aullido en su cara. Sin embargo, habemos quienes encontramos el valor en demos y ensayos siempre y cuando el contenido musical se encuentre allí, los cuales dejan ver cierto grado des espontaneidad y creatividad momentánea que generalmente se neutraliza durante la grabación oficial para obtener un producto más formal y firme. Siendo así, es posible que lo que encontremos aquí no sea para todos; quizás demasiado acuoso o lodoso, lo cual es mucho decir considerando el suculento sonido del álbum oficial.

No hay vocales ni sintetizadores en las seis de las grabaciones del ensayo principal, permitiéndonos así apreciar la música en detalle. Se muestra, en mi opinión, notablemente más flexible y viva que la meditación constante y repetitiva que notamos en el Thousand Swords que le sigue a este álbum. Son, definitivamente, experimentos muy distintos que muestran a un Robert Fudali de mente exploradora e inquisitiva respecto a las dimensiones y límites de su sonido único. El ramaje frondoso de su estilo ha sido plagiado sin obtener los mismos resultados, por estar este tan fuertemente arraigado en la personalidad del artista que sirve como suelo invisible mas rico en nutrientes.

Carece quizás, este ensayo, del tono más militante que vemos nacer en el álbum oficial, mas por los espacios naturales creados en un ambiente vivo y situación menos controlada o editada, sentimos el culebreo de la energía cruzar la obscuridad y el rayo que parte de la tierra que pisamos surgir en torcida columna atravesando nuestro cuerpo hasta tocar cielos y nubes sobre nuestra cabeza. La sensación que podemos capturar es acaso menos compacta, pero por ende más liberada, más expansiva y no menos clara. Las curvas se describen más claramente, el respirar del músico es palpable y el contraste entre los parajes visitados más pronunciado sin causar un choque que le reste a la naturalidad enfática del desempeño.


§ Redescubrimiento y coronación


Burzum — Filosofem

 Aquellos quienes aman la música de Burzum siempre están en constante debate en cuanto a cual sería el álbum definitivo del proyecto. La inquisitiva nunca ha tenido, ni por cerca, una respuesta definitiva. Entre más cercano se es a la música de Burzum, el individuo mismo tendrá épocas en las que se acerca más a una de sus obras y otras en las que pareciese migrar hacia el sentimiento de alguna posterior o anterior. Al ser comparado la presente obra con las anteriores se puede vislumbrar un sentimiento de opacamiento, maduración y finalidad.

En aquella época éste fue el último álbum de metal que se publicó bajo el nombre del proyecto; la mano escribiente estando tras las rejas por crímenes cometidos y no cometidos haciéndolas de chivo expiatorio, tornó su atención entonces hacia la música sencilla de sintetizadores. Se ven en Filosofem, antes de ese cambio, una colección de influencias que ya han sido refinadas y destiladas al punto que su forma manifestada es innegablemente Burzum, tanto en su formato black metal “atmosférico” como se le conoció después, como en las pistas de guitarra eléctrica ambient tanto como en su extraña y muy repetitiva pista a lo dungeon synth cuyas sutilezas pocos saben apreciar y mucho menos utilizar.

Es un hecho casi indiscutido que Burzum representa una influencia inmensa para todo el género, pero pocos entienden la relevancia musical y ultra musical que emana mucha de su música. Muchos son los que se ven confundidos por la aparente simplicidad de la música de Burzum, pues su complejidad no se encuentra en el exterior, en la rapidez de dedos o en el amontonamiento de arpegios, sino en la evolución perceptiva y natural de pistas y obra entera. Sus álbumes son monumentos vivos a la creación orgánica y unitaria del universo, especialmente en su expresión de vida terrestre.

Filosofem, cuarto álbum de una serie de clásicos irrefutables del género, fue grabado cuando su autor, Varg Vikernes, acababa de cumplir los 20 años de edad. Arrogante individuo, sin lugar a dudas y con mucha razón, mas de inmensa valía.

burzum filosofem lp inside


§ Susurros de la Serpiente


S.V.E.S.T. — Veritas Diaboli Manet in Aeternum

Fácil es confundir este monstruo de obra con la bazofia que compartió un espacio con ella cuando se le lanzó en un split con los charlatanes de Deathspell Omega. Mas cuando se le inspecciona en detalle, tanto de manera técnica en cuanto a su composición así como en la percepción intuitiva de su flujo y proporciones, descubrimos en la mitad de S.V.E.S.T. una articulación musical coherente, aunque algo alocada, en una sucesión de momentos atados de manera suelta pero temática, con varios riffs aparentemente creciendo a partir de raíces motíficas similares. La curva narrativa se mira afectada por distorsión compositiva y la necesidad de expresar lo diabólico que ha de ser, por necesidad interna, confuso y arrebatador.

Podríamos delinear similitudes de aura e intensidad entre esta obra de S.V.E.S.T. y el Channeling the Quintessence of Satan de Abigor la cual, al menos en mi mente, intenta traer a nuestra esfera la misma clase y calidad de energías. Pero donde los franceses pisan cuidadosamente cada frase de invocación, los austriacos parecieran tomar la ruta de un caos más literal, como en un ritual de frenesí. En aquel punto no había Abigor abandonado todavía toda metodología respetable de música y logró así crear una metáfora de ese desorden y energía desenfrenada en una creación plasmada en detalles rococós. S.V.E.S.T. se muestra más sabedor de su arte y encaja metáfora, propiedad musical y trascendencia holística en una obra de black metal que se aproxima a la metodología del rock progresivo original de la década de los setenta.


El peligro uiene en ſuaves ſilbidos,
cortos e non tan prolongados, quebrando
la ſerenidad del qve lleua, ſu ignorancia
con paciencia, qve a la precaución enajena.

¡Criatvra de mis fatales paſiones,
indolente ante el deſcuidado qve tvrba,
tvs dominios alçados por tvs intentos
de preuenir, el pie qve pueda mancillar tv ondulante forma!

E en la negrura de la naturaleza,
qve deſprende ſus formas, temible e miſterioſas,
ſobreſales uictorioſa, con tv hechizante cola,
qve ſe agita, commo campana caſcada de vna ygleſia oluidada.

E en tv ira pendiente, mueſtras, patrona de las tragedias;
la curuidad ſutil de tvs marfilados colmillos,
donde la mverte ordeña con paſión e eſmero,
tvs tan conocidos e temidos venenos.

E eb el uiejo edén, donde los amantes de las primeras luxurias,
enſayaban nuevos placeres, para extaſiar, en completo delirio,
a ſus fiel eſpectador, de naturaleza mórbida,
qve obſerva en las alturas, ſu reino lleno de arrepentimiento,

diſte, a los tendidos amantes, luego de vn gozo prolongado,
la tentación inmenſa de vn ardor curioſo, mas tentador,
qve el ardor qve deſtilan dos cuerpos diſpueſtos a vencerſe con paſión.

—’La Serpiente’ de Adamas Noctum, El Fuego del Shalhebiron


§ Ecos de un tiempo mejor, acaso olvidado


vindalv

Vindalv — Æptir Pushende Ar

Un mágico viaje se nos presenta en un formato conocido por algunos como Dungeon Synth, lo cual de por sí define ya el tono sombrío e impersonal característico de este genero. Algunos describirían esto como melancólico, pero ésta no es precisamente la palabra adecuada. El tono y la atmósfera no se limita al sentimiento de un ser, y parece más bien envolverlo todo y encarnar el flujo de energías en dimensiones espaciales y temporales eónicas. Vindalv, sin embargo, nos cuenta más ayudados por una fineza técnica en la composición que les permite modular más y también hablar de algo más cercano a la perspectiva humana, al menos cuando ésta dirigía su atención a sus alrededores naturales y no había sido entorpecida por la tecnología.

Hay mucho que explorar, experimentar y absorber en Æptir Pushende Ar, aunque parezca este haber sido olvidado en las mareas del tiempo. El tipo de obra musical merece ser olvidada por todos menos quienes la puedan apreciar. No vendría a nada distribuirla entre más personas que seguramente no comenzarían a poder apreciarla. El curar música oculta que nunca fue producida a nivel comercial o masivo es la protección de tesoros escondidos. Joyas de mucho valor espiritual e introspectivo se han de encontrar por nosotros y por generaciones en el futuro para inspirarlos en vida y obra propia.


Knut Hamsun — La Bendición de la Tierra

La historia de este libro trata de la llegada de Isak a una región de bosque apartada de Noruega cuya habitación más cercana es un pequeñísimo pueblo que yace una distancia considerable. Seguimos su vida, su esfuerzo, sus pesares y sus triunfos a través de décadas. Mas no es este una historia sobre dramatizada o afectada, más bien notamos que el énfasis del autor está en el valor del sobrellevar obstáculos, sin negar ni aminorar en su narración la gravedad de las circunstancias. Es también La Bendición de la Tierra una alabanza del trabajo duro y juicioso del colono y granjero, sin dejar de mostrar las trampas en las que caen y las desventajas en las que se ven usualmente cuando viene algún pícaro o señor de negocios de las ciudades.

Esta obra del autor noruego Knut Hamsun llega a nuestras manos traducida a un español sobrio, austero y con mucha clase. Las oraciones sencillas y el experto juego de perspectivas, tiempo y tono engañan, y hasta pueden pasar desapercibidas al comienzo. A medida que transcurre el libro uno se va dando cuenta de los dotes del escritor tanto en su técnica como en su sensibilidad y empatía para con personajes de toda clase. Encontramos también una ligereza entre lo jovial y lo turbio, entre lo suave y lo abrupto. Knut Hamsun logra una union magistral de opuestos al punto que estos se disuelven, dándonos una imagen clara y pura de la vida tal y como es para quienes pueden entender dicha disolución.

Amongst the Ruins —A review of Nihilism

brett_stevens_-_nihilism_a_philosophy_based_in_nothingness_and_eternity-600x900Nihilism: A philosophy based on nothingness and eternity, Brett Stevens’ new book, opens the door to the author’s mind by giving us a picture of childhood in suburban America in a well-to-do, middle-class family. This is the typical family that would be considered privileged and fortunate by all standards of modern society. Despite this, signs of internal turmoil, dissatisfaction and desperation are evident all over the place under the thin veneer of smiles and good intentions.

Brett Stevens attempts, in Nihilism, to go to the root of causes from the human vantage point through a meta-philosophical1 exploration of the factors. Through the author’s tutelage, it becomes obvious that good intentions mean nothing when negative results come about, and that the universal occurrence of perfectly shaped smiles usually betrays emptiness and a lack of clear goals. In this book, we find a rejection of all political and ideological systems in exchange for a return to a search for the wisdom and discernment of the ancients.

Underlying this is the idea that essence and holistic results are more important than temporal form and localised effects, the first of which is but a vehicle while the second has little actual consequence on its own.


§ The situation


One of the greatest paradoxes of the society in which we live in is its supposed avowal of diversity in both thought and way of living. In truth, what we find is far removed from freedom and is rather a passively enforced and very effective system whereby the average citizen is lead to act as a government informant and an agent of one central liberal and “progressive” pseudo culture2. It leads to authentically different ideas (rather than those that appear as new but are little more of the same in a different presentation) being shun outright once they are detected as non-compliant with the central system’s requirements.

It is assumed that because, in contrast to traditional cultures, modern civilization accepts variations in sexual tendencies, race mixing and entertainment, it is somehow more accepting and open-minded. In truth, it is as close-minded as traditional cultures, while the only difference is what it allows and what it does not. What is also overlooked is that we are, in fact, imposing a different order over those who are traditionally minded. How are we to differentiate among them? Isn’t modern civilization, because better informed as a result of technological and scientific advancement, in a better position to judge the way things should be done?


§ A proposition


Brett Stevens advocates nihilism as a gateway to realism and idealism which, hand in hand and dealt with higher intellect, take the mentality of the individual towards transcendentalism. In a summarised manner, it is an extreme acknowledgement of what is without trying to impose human illusion over the tangible and measurable universe, only to then head towards the highest ideals that we can think of in an ever-ascending path. The beneficent effect of this outlook is twofold: first, it bypasses any impulse towards compromise and mediocrity, and second, it forces us to consider the permanent first of all, and the temporal in view of it.

Furthermore, to achieve such a vision, humans are required to put aside their egos, and so any illusions of socially-imposed egalitarianism in favour of a holistic vision of what is good as per ultimate consequences. Unfortunately, some divide this into two black-and-white categories in the common means versus ends dilemma, which is only so for those afflicted with narrow minds and short sightedness. Each question should be evaluated in its own context, not dealt with in prescribed absolutes such as “this is bad/good”, and rather as “what will the effect of this course of action be in this condition?”.

Realistic values, then, are created through the consensus that follows addressing each situation with respect to visionary criteria that does not sacrifice the whole to avoid having to take a hard decision. Values also vary between kinds of people and markedly so between people from different cultures and races. True freedom comes not from an inclusive government that forces its own overarching values over distinct groups that must accommodate to it, but from independent groups that are free to choose their own values within their own terms of existence.

Modern, democratic-liberal imposition is tyranny for those who do not agree with it. The typical, childish response by college-like types accustomed to having their ideas protected so long as they pander to the majority (seeing as democracy is a popularity contest, not a reaching towards actual solutions), is that anyone who does not agree is free to go live far off on a mountain. Even if we were willing to do so and were successful in building outlying posts of a new/different culture, we know that if these became influential and highly successful there are no out-of-bounds regions for modern, globalised governments.

The peace-loving modern West would only consider such communities as breeding centres for outlaws and/or extremists deserving to be imprisoned, tortured and “re-educated”. Just ask any country in the last 120 years that has been successful in escaping the clutches of international banking and corporatism: they have all been summarily “brought to justice for their crimes against humanity” sooner or later. Thus, change will have to be slow and encouraged from within to survive the collapse of the diseased body of a civilisation that has been crumbling for millennia (technological advancements notwithstanding).


§ For those who seek, not for those who wait


These propositions, however, are not aimed at trying to convince anyone by way of sentimental appeals, but rather a presentation of logical and common sense statements that can be taken by someone willing to go through them rationally and make up his or her own mind. The implication that many of subpar intelligence, lacking mental honesty or irreparable egotism will almost surely reject the ideas in this book from the very start without understanding them is a tacit given. This does not mean that there is an attitude of requesting complete compliance, but that the contents require an honesty and wilful consideration that escapes the vast majority of people in a capricious and self-deceiving world afflicted by globalised modernity.


1 Meta-philosophical in the sense that it is not an attempt at creating a full philosophical system, but to use philosophical references to indicate the contours and boundaries of a precise idea that is to serve as starting point for later stages.

2 The compendium of modern secular “values” which reflect centuries of Judeo-Christian indoctrination could be called a pseudo culture instead of an authentic one by virtue of the fact that they are super-imposed on people rather than born naturally from an organic consensus arising through generations of individuals interacting with those within their actual community.

North and South (RATMW 26)

⊕ REVOLT AGAINST THE MODERN WORLD ⊕

Chapter 26

North and South

north-and-south

In chapter 26 of Revolt Against the Modern World, Julius Evola extends the discussion from the last chapter and stops for a while to give the reader some more information regarding not only the Northern (Polar) versus Western (Atlantic/Atlantean?) myth as origin or point of reach with the divine, but also the distinction between the general Northern male-solar versus the Southern female-lunar orientation of cults in general and their eventual blending and transformation as a result of migrations.

Now, besides going further into the details that distinguish the northern from southern cults, Evola engages in judgement of the moral worth of each of these. It is evident beyond doubt that he has a strong predilection for the patriarchal, the masculous, while immediately writing off anything with overtones of femininity as either out of balance and degenerate. This is very telling, and if I am perceiving this correctly, the balance that Evola adheres to is not so much a balance as a domination of the masculine.

However, the way Evola explains this, is that the realms of the feminine and the masculine are supposed to play different roles. When we look at some of his favorite examples, like the Roman, we find something that does not appear to be in balance at all. What is even more evident from this chapter is that the author considers the Hyperborean through Aryan principles of conquest and imposition to be the only and the best way. This is, of course, not explained and is only heard as a background assumption.

This reading between the lines of what Julius Evola exposes is very important. While his book is a very good source of information, and his observation are invaluable, one must be able to appreciate this without letting his bias creep and hide behind unjustified assumptions. While he decries the overtaking of effeminate qualities over modern society, he does not explain why this is wrong. Furthermore, rather than the other host of obvious problems with the overtaking of materialism and a forgetting of the meaning ancient rites, it would appear from the last chapter of the first section of Revolt Against the Modern World as if he wants to blame the root of the problem of modernity on the preponderance of a feminine judgement.

I believe his mistake is in believing that the feminine cannot be deadly, that it cannot be decisive. What he is referring to is actually a weakening of the spirituality, an increasing dependency  on the material for meaning, as well as the gradual overtaking of the power of a plebeian mentality. Julius Evola does a very good job in pointing these out, and goes over them through different angles, yet seems to remain stubborn in his underhand implication of the inferiority of the feminine as a guiding principle.

There are other implications in Evola’s exposition that have a more apparent reasonable explanation, which is why I am inclined to give thought and consideration to their validity. This is that the warmer climates tend to produce more contemplative and relaxed traditions, while those of the north tend to strive for excellence and the most suitable as well as pragmatic. The environment of each place seems to give place to each of these different general attitudes. However, I believe there are a lot of holes in these, his more general assumptions that seem to stem out more from dogma than from the scholarly esoteric study that he otherwise so marvelously presents.

For one, great civilisations seem to spring in places where race mixture happened, and therefore most probably a mixture of cultures happened. But my observation should not be taken as favouritism for this outcome, because I personally find the ultimate result of civilisation to be rather negative. It protects people and it gradually foments living in an illusory human-made world that makes them insensitive and greedy. On the other hand, it may also be the case that we simply have not learned to handle the power of civilisation well enough to be responsible and maintain a clear head with the power it affords human beings.

The Northern-Atlantic Cycle (RATMW 25)

⊕ REVOLT AGAINST THE MODERN WORLD ⊕

Chapter 25

The Northern-Atlantic Cycle

ice-on-the-saale-1775602_960_720

Julius Evola now takes us on the second cycle, the one assigned the precious metal silver to it, and termed by Evola as the Northern-Atlantic cycle. The idea is that the original dwellers of the polar regions were forced to migrate from north to south and then from west to east. These series of migrations are said to have taken place over time and have eventually covered many places around the world, though not every place (Australia, for instance, would seem to me excluded from this). Julius Evola states that this primordial set of races have been identified by anthropology as the Cro-Magnon man, who is recognised as being culturally superior to its contemporary humanoids.

As conquering races advanced, they would enslave or kill off the native races, although they would end up mixing sooner or later. Independently of the mixing, the culture and tradition would naturally evolve into variations befitting place, times and people, possibly reflecting their very particular conditions and character. Since Evola identifies the northern, polar races with the divine and the light, he identifies the chthonic cults of the Earth as dark and demonic.

I understand that Evola is being expedite in his explanations, but it would seem as if he cuts categories too perfectly, which does not seem to reflect reality. Perhaps his theory is right, however, and what we detect and see today is only manifested chaos through entropy at work. It may be that initially things were really that clear, after all, humanoid population numbers had not reached a fraction of the infestation levels that plague the face of the Earth today. Be that as it may, Evola identifies two groups, one which retained the northern, polar or Uranian orientation and spirit; and a latter which became transformed by its contact with southern and demonic influences.

The famous flood, or other cataclysms recorded by culture across the globe, is the memory of the event that separates this cycle from the previous one. The myth of a primordial land either to the North or the West also remains, although the Western seat actually comes after in chronological terms. These memories become confused through long periods of time. What is interesting about these myths is that, like H.P. Blavatsky never tired of saying, they contain several levels of knowledge ranging from the historical and very concrete to metaphysical descriptions of the nature of man to descriptions of the nature of the universe and reality itself. The voyage to the ethereal and unreachable seat in the West or North then becomes an allusion to spiritual transcendence through ritual.

“The mystery of the West always marks a particular stage in the history of the spirit that is no longer the primordial one; it corresponds to a type of spirituality that cannot be considered to be primordial and therefore it is defined by the mystery of transformation. It is characterized by a dualism and by a discontinuous passage: a light is kindled, another fades away. Transcendence has cone underground. Supernature, unlike the original state, is no longer nature: it is the goal of an initiation and the object of a problematic quest.”

—Julius Evola, Revolt Against the Modern World, Chapter 25: ‘The Northern-Atlantic Cycle’

The Pole and the Hyperborean Region (RATMW 24)

⊕ REVOLT AGAINST THE MODERN WORLD ⊕

Chapter 24

The Pole and the Hyperborean Region

norway-1415914_960_720

 In chapter 24 of Revolt Against the Modern World, Julius Evola provides a brief overview of the notion of polar/hyperborean region as the origin of higher mankind in the myths of different traditional cultures around the world. The references are either to a place that lies “higher” or surrounded by water; besides this, there are also legends and data indicating an origin and center of the world (in the spiritual sense) up North.

“Aryan texts from India, such as the Vedas and the Mahābhārata preserve the memory of the Artic seat through astronomical and calendar-related allusions that cannot be understood other than through an actual reference to such a seat.”

—Julius Evola, Revolt Against the Modern World, Chapter 24: ‘The Pole and the Hyperborean Region’

It is important, however, to distinguish between legends containing this Artic theme, which Evola calls ‘the mystery of the North’, from those that make allusions to an Atlantic theme, which Evola calls ‘the mystery of the West’, because although related and often confused, they have different origins and overall meanings. The first cycle is supposed to have come to an end because of a tilting of the axis of the earthand was followed by a second cycle which Evola terms “the Atlantic cycle”, because of the dominance of a (now) West-oriented origin/center of spiritual/higher mankind.

Here follows a summary table of some of the references that Evola makes to different traditions regarding this idea.

India References in the Kūrma Purāṇa [1] [2] [3] and the Padma Purāṇa [1] [2]. (All 18 Major Puranas)
China References in Lieh-tzu. [1] [2]
Iran/Persia References in the Vendidad. [1]
Scandinavia References in Gylfaginning. [1] [2] [3]
Tibet In the memory of Tshang Shambhala. [1]
Quiches In the memory of Tulla, the region of light: “When they [the four primordial ancestors] get there they only find ice; also, the sun seldom appears.” [1]
Toltecs In the memory of Tula/Tullan, the original homeland of the Toltecs’ forefathers.
Azetecs In the memory of the region of Aztlan. [1]
Greece In the memory of the region of Thule.

The interested reader may also want to reference The Artic Home of the Vedas by Bal Gangadhar Tilak.


1 Julius Evola here references the writings of Lieh-tzu who “describes the myth of the giant Kung-Kung who shatters the ‘column of heaven,'”. Revolt Against the Modern World, Chapter 24, page 189

Triumph of the Underground


Ψ A SATANIC UNDERGROUND Ψ


lord-vishnu-temple

The underground has always been the abode of dissidents and their ideas, the place where what is suppressed by the status quo thrives in organic growth. Not all underground movements are the same, and we will fall in line with one or another depending on our ideological and spiritual allegiances. To those of us for whom the current reigning paradigm of Magian stagnancy and complacency in decadence is repellent and an antithesis of all that is good, it is its most blasphemous and contrarian underground branches that seem the most appealing.

The idealistically adversarial nature of the underground during the Kali Yuga increasingly finds in symbolic darkness and the force of arms (whether psychic or physical) as products of a holy fire to wield against the enemy’s fire. This is the result of a balanced and rational assessment; however, the realism of this underground mentality appears extreme only by virtue of the ruinous state of mankind.

Instead of a complacent and cowardly slow decay, those who would see the best possible humanity flourish would rather welcome a calamitous and drastic change that shakes the world if and only if it clearly leads to the dissolution of the establishment. So it is that in this a most historic day for mankind, the throne of filth that mans the golem comes to be occupied by an unlikely face reviled by the dormant zombies of the majority simply for showing them everything that politicians truly are.

A Dawn of Triumph for those who lurk in the shadows working within an aeonic mindset —the centuries-long fall. In this day of celebration, we do not place ourselves in the hands of another businessman; we step aside and let his bestial nature wreak havoc among the mundane homo hubris.

To commemorate this we present a short list for a dark celebration in this article riddled with significant lengths, counts, initials and endings. Let him who is excellent and valiant revel in everything that is contrary to the liking of the mundane mind, not because there is merit in contradiction, but because the impoverished nature of the mundane mind lies on the opposite pole in relation to excellence and honesty of thought and action. Welcome Death and Art and The Devil!


Υ Prowler 88 Υ

The Path To Glory, Will Be Born In Blood

front


 Blasphemy has served the purpose of leading the spirit of the most dangerous and serious underground movements. In our day and age, being against the teachings of the Catholic Church may represent a theoretical heresy to the institution, but it means little in the real world. What really represents a blasphemy and a heresy today is sympathizing with those who were destroyed in the second great civil war of Europe. It is not racism or violence that is bemoaned, but NS culture.

Recommended reading: Hitler, the Ultimate Avatar.


⊕ Рабор ⊕

За Тридевять Земель

За Тридевять Земель


A necessary component of this underground as a nexion is to cultivate the individual’s relation to nature. This begins with a wonder as well as a love for nature that foments shunning the crippling aspects of civilization. The way that recognizes Mother Nature as a part of the universe that exists within us as well will attempt to understand it to work and develop in accordance with it. The goal is attunement with the motions and not a constant fear.

Recommended reading: Can Life Prevail? by Pentti Linkola.


θ Satanic Prophecy θ

Azoth

azoth


 Ahead lies the setting of the sun and a crescent moon to light the way to a ritual in this red, stony desert bereft of living water. To open this gate and increase its influence in front of plinth while holding a swinging thurifer requires a chanting out, an acting out, not merely a reading and theorizing. This is internalization and transformation. To reach this point is not merely to mature but to reach a state of fermentation; a penultimate goal.

Recommended reading: The Star in the East.


The Golden Age (RATMW 23)

⊕ REVOLT AGAINST THE MODERN WORLD ⊕

Chapter 23

The Golden Age

space-54999_960_720-saturn

 This is a very brief chapter in Evola’s book which concisely sums up the similitudes and most prominent points of the glorious first ages that are described by different civilizations in the most distant path. The most prominent feature of this golden age, no matter what the culture that expressed it, was one of man living in the most natural symbiosis with the universe around it. This did not imply a “primitive” stage, but rather in one the higher faculties of man were involved and in which what became the “customs” and “rules” of Tradition were simply common sense.

“The first era is essentially the era of Being, and hence of truth in a transcendent sense. This is evident not only from the Hindu designation of Satya Yuga (sat means being, hence satya or “truth”) but also from the Latin name “Saturn”, who is the king or god of the Golden Age.”

—Julius Evola, Revolt Against the Modern World, Chapter 23: ‘The Golden Age’, page 184.

 The second great feature of this age is its ‘deathlessness”, which might be interpreted in a variety of ways which we will not currently go into. This had to do with the spiritual overcoming of death, which was not granted but earned through excellence and struggle. The idea is that in this Golden Age the gods living on Earth (humankind of the highest order) were so endowed by a “purity of heart, justice, wisdom” that this overcoming was simply something natural to them.

The adjective “golden” is in relation to an esoteric application of the properties with which we associate the elemental metal: “incorruptible, solar, luminous and bright”.

“In the Vedic tradition the ‘primordial germ,’ hiraṇya-garbha, was golden; it was also said: ‘For gold indeed is fire, light, and immortality.’

—Julius Evola, Revolt Against the Modern World, Chapter 23: ‘The Golden Age’, page 186.

Frequent were also the references in cultures from the Indian, Chinese, Greek to the Aztec about the abode of the gods during this golden age being in a “middle land” of some sort, or an island of bliss. This forgotten or now non-existent place was also said to lay either at a very high place or far to the north.

It is also said by these ancient traditions that this Golden Age will come back because such is the cyclic nature of the universe and everything that exists within it. This does not mean that things will be exactly the same, but that a new reincarnation and revival of the old gods will take place1.

“According to the Eddic myth, immediately following the ragna-rokkr(“the twilight of the gods”) a new race and a new sun will rise; then the Aesir will be brought together again, and they will discover the mysterious golden tablets that they possessed in the time of the origins.”

—Julius Evola, Revolt Against the Modern World, Chapter 23: ‘The Golden Age’, page 186.

Evola’s source: Gylfaginning, 52.


1 The simplified popular myths of Christianity’s “Kingdom of God / New Jerusalem” are a gross vulgarization and misinterpretation of the esoteric messages behind much older and complex traditions. This is precisely the root of the failure of Christianity: it’s cutting away from esoteric truths and its eventual floating around towards fantastical dogmatism. Curiously, as Catholics priest became more “involved”, they started to imbue themselves with Qabalistic notions. Christianity did a good job destroying the variety and depth of knowledge that existed before, doing as much as it could to destroy the Greek tradition, and now it turns to the only thing that survived as a living esoteric tradition: Jewish mysticism. Ironic, perhaps… though some would differ.

The Doctrine of the Four Ages (RATMW 22)

⊕ REVOLT AGAINST THE MODERN WORLD ⊕

Chapter 22

The Doctrine of the Four Ages

italy-1692349_960_720


In the second part of his magnum opus, Julius Evola takes us on a first step towards understanding the blunders of academia and the concepts that the ancient world had about the development of humankind. Many traditional civilizations seemed to have variations on a myth which saw humankind as going through four or five (differences are in the details and do not seem to contradict each other) in which there was a clear descent from a divine origin to a more materialistic and quarrelsome one. This was a descent from a state of grace and order to one of increasing chaos and deception.

One key aspect that should be highlighted here is that every one of these myths made it clear that when divinity walked on Earth, it existed in parallel with inferior races. That is, more primitive and animal-like races were not believed to have descended from higher beings. These higher beings were rather the fathers and initiators of cultures through the traditions of a higher caste 1.

“As far as the development of science is concerned, we are blinded by a gross misunderstanding; that is, to assume a judgemental attitude toward those times in which men saw effects in the causes, on the basis of times in which men with effort ascended from the effects to the causes; in which people only care about effects; in which it is said that it is useless to be concerned about causes; and in which people have forgotten what a cause really means.”
—J. de Maistre, Soires de St. Petersburg (Paris, 1924), 1.63.
Quoted by Julius Evola in Chapter 22 of Revolt Against the Modern World on page 182

Tikal was abandoned towards the end of the 9th century A.D.

The predominant ideas in these myths is also that knowledge is not built up from the ground by collecting very partial and inconclusive parts as modern science does, but rather received from above in a holistic manner that saw universal connections.

“A very different science, which originated from above and was therefore very dangerous. This explains why in the beginning science was always mysterious and confined to the temples, in which it eventually became extinct when the only thing this ‘flame’ could do was to burn.”
Ibid.

There are references to more esoteric and mystic interpretations that are held by deeper and more spiritual studies, but Evola makes a very wise decision in avoiding going into those recesses and focusing on a wider and more profane audience. In keeping things ‘sober’ for the reader, Evola’s main point remains around the idea of decay and the pointing out of the direction which knowledge and the methodology humankind uses to explore the universe have taken in the modern world.

“In any event one must realize that these and similar indications will play a minimal role for those who are not determined to change their own frame of mind. Every epoch has its own ‘myth’ through which it reflects a given collective climate. Today the aristocratic idea that mankind has higher origins, namely, a past of light and of spirit, has been replaced by the democractic idea of evolutionism, which derives the higher from the lower, man from animal, civilization from barbarism. This is not so much the ‘objective’ result of a free and conscious scientific inquiry, but rather one of the many reflections that the advent of the modern world, characterized by inferior social and spiritual strata and by man without traditions, has necessarily produced on the intellectual and cultural plane. Thus we should not delude ourselves: some ‘positive’ superstitions will always produce alibis to defend themselves.”
—Julius Evola, Revolt Against the Modern World, Chapter 22: ‘The Doctrine of the Four Ages’


1 This leads us to the clarification of a big misunderstanding regarding the Maya. The Maya of the great classical cities (Copan, Tikal, etc., most located in Guatemala), who were the descendants of the originators of their great lore and high knowledge, died out long ago. These, as a peak, were the ones who brought about the death of their own culture and lineage. When the Spanish arrived, all that was left of the Mayas was a corrupt and reduced aristocracy, and inferior castes that held on to a totemic cult that can still be seen in Guatemala today. Nothing remains of the solar aristocratic tradition whose peoples brought knowledge, built temples and communicated with the (higher) divine.

Modern "Mayas" in Guatemala. Only in name, not in Tradition.

Modern “Maya” in Guatemala; Maya in name, but not in Tradition.